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martes, 4 de julio de 2017

Pochoclos y Palomas




Migajas... Señales... Pistas... Momentos... Cruces... Enlaces... Olvido.

Hace unos días caminando en los trajines cotidianos veía como un anciano compraba un paquete de pochoclos -o palometas de maíz como por ahí en la formalidad de otros castellanos se dice, y se las daba a las palomas.
Quién sabe si buscando regocijo, dispersión, placer, costumbre o sólo un hábito, el hombre dejaba caer la lluvia de alimento sobre el suelo... corroído por los pasos y el vaivén de tantos cuerpos y la inercia de los pies.

Mis pasos eran algunos más en esa sinfonía desordenada de soledad y desvarío urbano. Esa imagen fue la instantánea que me llevé para mis adentros y desandar estas líneas ahora.

Han sido seis meses intensos. Tanto, que la vida misma pegó un vuelco, con todos los desafíos que uno esperaba y otros que se aparecieron como para avisar y tenernos atentos.

La experiencia laboral en lo que uno eligió como elemento de estudio se abrió camino. Desafíos, roces y relaciones... Un balance discreto con mucho para corregir y una experiencia valedera. Una prueba de uno mismo, de la responsabilidad, del trato profesional y de la fortaleza de la honradez y el compromiso ético con el contenido a impartir y la premura de los tiempos.
Fue una oportunidad de renovar el agradecimiento con mis padres por el apoyo de tantos años y en este nuevo paso también.

La sorpresa de la vuelta de los sentimientos al tapete... Después de años, o vidas si se quiere, o tal vez no, el cronómetro del alma puede que lleve otra cuenta y avance o se retrase con otras velocidades. Volví a encontrarme con alguien... O a atropellarlo. Pata 'i lanée dirían las jergas callejeras y la voz popular de las relaciones fuera de un compromiso.
Le arrebaté sin querer (yo al menos) el amor a alguien, o como ella me lo dijo: "me hiciste ver que me había acostumbrado a ser quien no era". Luego de 5 años, le hice estallar las estanterías por el cielo... Y ella obvio me recordó que tengo talento para ser amante. Pero el saldo, es volver a llevarme cosas inconclusas... O tal vez, en espera para ser continuadas.


Se movió la estantería, se corrieron los muebles, se limpió la casa, se acomodaron los libros, se pintó la pared, pasó la escoba y se tiró la basura.

Comienza esta segunda mitad del año sin las premuras del trabajo y en la tabula rasa del amor otra vez... Se suma experiencia o como dice ese refrancito trillado u optimista, pero dicho al fin: "Tal vez, lo mejor esté por venir".

lunes, 22 de mayo de 2017

Volteando las Sombras

Uhf! Hora de barrer con el polvo un poco... JAJA

Hubo muchas referencia estos días que digamos anduve juntando para volver a escribir algo. Eso que algunos llaman crisis emocional o vacío creativo. Hay tantas cosas para decir pero ¿Cómo decirlas?

Lo cierto es que veo una serie hace unos años, Arrow; sobre el famoso personaje de DC que tiene capucha y color verde... Bah una copia de Robin Hood adaptado a los tiempos modernos del cómic en el siglo XX. En uno de los últimos capítulos de esta serie, el personaje viene de padecer con el villano una tras otra, tanto así que le organizan una fiesta de cumpleaños sorpresa y cuando ve la puerta entreabierta de la casa de su "amada", le ponen un brazo y hace volar a uno de sus compinches por el suelo, al tiempo que toda la comitiva dice "¡Sorpresa!" Dejando a nuestro querido héroe un poco atónito... Igual lo más memorable es que en el efímero festejo todos empiezan a confesar sus deseos de vacaciones o que hacer con el tiempo libre... El protagonista no tiene nada que decir mejor que: "Necesito medias".

Este mediano entrevés que hago notar es a manera ilustrativa lo que ha pasado en éstos últimos dos meses. Hemos estado saliendo del túnel hacia el paisaje iluminado. He conseguido trabajo, y he conocido gente nueva, pero el que sigue medio desacostumbrado soy yo.

Evidentemente, cuando la vida empieza a ir mejor uno empieza a notar que tan acomodado o no estaba a ella. Y yo al parecer necesito una buena sacudida de la tienda porque se está reaccionando a destiempo o mal cuando no es necesario. Ahora uno obtiene una comprensión (en el pleno sentido de la palabra) de lo que el maltrato y las dificultades constantes hacen con la vida de la gente... Si bien yo podría decir que a una escala ridícula, pero válido a la hora de preguntarse ¿Qué le puedo decir o que puedo imaginar de una persona torturada, desaparecida, perdida? ¿Cómo se vuelve de eso? ¿Cómo cala en la conciencia volver de un Holocausto o de un exterminio sistemático?

No es menor pero es bueno enterarse de que mi capacidad de autoreflexividad sigue intacta y de que me funciona en tiempo real y no después. Hay que reacomodar la estantería y tratar de relajarse un poco más, aprovechar el solcito que se siente ahora.

Un paso a la vez
Así vamos un paso a la vez... One step at the time como se diría en inglés. Tomándose las cosas con un cacho más de calma y, en especial, teniéndose paciencia, porque bastante tiempo de penumbra no dejan los ojos muy bien preparados para la luz. Por lo pronto, una está algo más tranquilo.

Momento también para agradecer a la gente que estuvo todo este tiempo haciendo el aguante, de alguna manera u otra con poco o mucho tiempo... Qué mejor que con una canción como decir que no hay que dejar pasar los buenos ratos.

Fito Páez - Dame un Talismán

viernes, 30 de diciembre de 2016

Remembranzas

Buenas! Ha pasado un tiempo... Si, este año fue de lagunas, algunas más grandes, otras más chicas. Chapuzones de pensamiento o de inspiración... Lo que llegara primero.

Vale la pena despedir este 2016 con alguna publicación valedera.

Posiblemente, este último tiempo haya reflexionado sobre eso mismo: El Tiempo. A punto de cumplir tres décadas en esta existencia me inundan profundos pensamientos acerca de lo corta que es la vida pero lo mucho que se vive.

A pesar de que la mía no es la vida de ningún artista o ser humano superdotado, y que tampoco mi memoria abarque los casi 30 años de existencia (ironías esas de la vida), es increíble la gama de experiencias, recuerdos, personas, actitudes, lugares y anécdotas que uno conserva... Para bien o mal, útiles o totalmente supérfluas.

En éstas épocas donde abundan las relaciones superficiales y digitales, hace pocos días mi madre halló en los recovecos de mi antiguo hogar, un par de álbums de fotos: uno que acumulaba fotos de mi infancia y otro del que no tenía ni el más mínimo recuerdo de su existencia... Lo que no creo que haya sido ninguna casualidad.

Este último tiene un rótulo de mi puño y letra que dice "Camino a Co. Campana. 2001". Al ver las fotos, aquéllas viejas remembranzas volvieron a brotar como esas vertientes de agua que uno redescubre luego de sacar las piedras que las atoran... Como para que el manantial refresque un poco luego de mucho tiempo sirviéndose de la misma fuente. Si bien la mayor parte de las fotos es de paisajes, muchas de ellas las tomé yo con 14 años y tienen una belleza que ni yo mismo me la creo. Fueron capturadas con una vieja Minolta 36mm, obvio a rollo de película.

Sin embargo, la que más me llamo la atención fueron las últimas tomadas posiblemente por mi padre que participó de esa excursión y... que relaté en una vieja entrada publicada hace más de dos años.

Esta foto es una prueba de aquéllos sucesos...

Vale la pena subirla por una serie de razones: Tengo el doble exacto de edad desde ese momento, en ella está presente una de las personas más significativas de esta vida: mi abuelo al que también le dediqué una entrada, y por último una experiencia que me marcó a fuego.
Esta foto posiblemente vaya a parar a un marco porque recuerda que pese a lo difícil de la situación uno nunca debe perder la calma y el humor como lo figura la sonrisa de mi nono, y que si pasó por esto puede pasar por lo que sea.

Este año difícil, buscando laburo, sintiendo la aridez de la soledad, la falta de amistades, el poco apoyo profesional, la mala fortuna con las oportunidades laborales, y toda una serie de desafecciones y dificultades se pueden superar para afrontar el año que se avecina.
Se vuelven a abrir las oportunidades y uno debe recobrarse para encarar estas nimias dificultades que se agrandan porque las consideramos de vida o muerte... Hasta que uno sabe lo que es vida o muerte.

Que sea un Feliz Año Nuevo para los lectores de este espacio, para el escritor y para todos aquéllos que necesiten renovar el pacto consigo mismos.

sábado, 29 de octubre de 2016

Divine Rhythm

Hello by there!!

Tanto tiempo sin publicar... Bah este año estuvo lento y algo zozobrante... Intenso de vez en cuando.
Y hablando de intensidad creo que mi vuelo inspirativo para escribir sobre algún tópico todavía no encuentra la llama... Mientras tanto, podemos usar el espacio para acercar al lector algo para que utilice otro sentido que no sea la vista.

Ayer se me daba por asistir a la presentación de un libro... La temática del mismo no podía ser más extravagante y fuera de mi órbita: teología luterana. Si bien, en mi biblioteca reposa un libro de James Atkinson sobre la Reforma, nunca pensé que tan cerca por estos lares hubiera teólogos luteranos o calvinistas... Ok, me fui por las ramas; lo cierto es que me quedé con una frase de uno de los co-autores que citó a la sapiencia de Lutero que decía: "Si el hombre a algo tiene miedo no es a conocer sino a aprender". Luego de eso, explicaba que el basamento de la predicación de Cristo y del cristianismo es básicamente el "Oír" en contraposición a la raíz del mundo griego y su filosofía en el cual predominaba el "Ver". Conocer a Dios es escucharlo por decirlo de algún modo y así lo entendía Lutero.

Es así que estos meses me dediqué a escuchar... No a Dios por supuesto, sino capaz a uno de sus rudimentos, la música intepretada por sus vástagos humanos, que en su inmensa variedad y orientación nos transmiten la Comunión del sonido (fah! porque no me dediqué a la predicación que te parió!).

Siendo más laico en la cuestión fueron meses de escuchar mucha música "vieja", o mejor dicho volver a descubrir o profundizar bandas e intérpretes que uno ya conoce pero no en demasía. Por lo tanto, vamos a hacer un Top Five de paso para que sus orejas adquieran fisonomía o simplemente se tiren en la cama con una bolsa de papas fritas y una birra, mientras se hacen la japa a dos manos o contemplan el Whatsapp con esa wacha/o que no les da bola.

- Un: The Police - Ghost in the Machine (1981)

Cuarto disco de estudio del trío británico. Como ya se había hecho anteriormente Gordon Sumner, mejor conocido como Sting, la voz y el bajo de la banda, se inspira en un libro para darle conceptualidad a las letras y en este caso le toca a la obra homónima de Arthur Koestler. El disco marca el vuelco a un pop más decidido luego de haber experimentado con la fusión de jazz, reggae y pop/rock de los tres anteriores. Posiblemente, al estar entre "Zenyatta Mondatta" (1980, el álbum que los consagra) y "Synchronicity"  (1983, donde está su canción más exitosa: "Every Breath You Take"), el álbum pasa desapercibido, pero en mi opinión este disco condensa el poder creativo de estos excelsos tres músicos, siendo tal vez el mejor o uno de los mejores power-trío que existen y claro una de las mejores bandas de la historia de la música. Todos los temas están buenos, pero mi alma pop/rock se queda con "Hungry for You" y "Too Much Information".

- Deux: Babasónicos - Jessico (2001)

Quinto trabajo de la banda argentina liderada por Adrián D'Argelos. Es el disco que pone al grupo al tope de la popularidad en el país y en el resto de Latinoamérica. Grabado en los estudios de Fito Páez (Circo Beat), la banda deja un poco el pop alternativo que lo había caracterizado y se vuelca a sonidos más modernos con mucho uso de secuencias y sintetizadores sumado a las ya acostumbradas letras directas y sexualmente cargadas de D'Argelos. Es un disco que siempre quise tener (y no lo tengo jaja) pero ahora con la magia de YouTube uno puede escucharlo completito. Tiene temas ya clásicos de la banda como "Deléctrico", "Loco", "Fizz" y la wachada de "Rubí" una oda a la masturbación que tuvo dos videos en versiones para varón y mujer. Yo me quedo con "Camarín".

- Trois: Andrés Calamaro - Alta Suciedad (1997)



Otros de esos discos que me gustaría tener algún día (Bah! soy noventoso, tener un disco con su librito y el CD estampado original no tiene precio, o si, hoy muy caro). Quinto disco de Andrés, en su etapa pre-Salmón y post- Los Rodríguez. Justamente luego de 4 discos en solitario y un exilio a España para ganar la guita y la fama que acá no tendría, una vez consagrado con Los Rodríguez regresaría con este cúmulo de temas grabados en EEUU con algunos músicos de sesión (algo que se hace poco y se nota en la calidad de las canciones, mal le pese a cualquier nacionalista). Con este laburo al fin le llega a Calamaro el reconocimiento de parte de crítica y público argentinos. El disco contiene himnos como "Me Arde", "Loco" (el de Calamaro jaja), el que le da nombre al disco, y si, uno que ya puede estar tranquilamente entre las mejores canciones de la música popular argentina: "Flaca". Me quedo con "Donde Manda Marinero"... letra inspiradora.

- Quatre: a-Ha - Hunting High and Low (1984)

Disco debut del trío de origen noruego conformado por Morten Harket en la voz y Magne Furuholmen y Pal Vaaktar-Savoy como multiinstrumentistas. Que decir, con la llegada de un sin fin de instrumentos de corte electrónico en los '80, Europa fue un crisol de bandas y grupos experimentales de lo que se llamó "new wave" o "synthpop". Aún así pocas bandas alcanzaron una pulcritud en la confección de canciones de este tipo y a-ha es de las mejores. Los famosos "riffs" de teclados de Pal se combinaban con los fondos de Magne y la voz de Morten tirando a la de un cantante lírico o de cámara dando el toque particular a este grupo aún vigente. El disco alberga su mayor hit: "Take on Me" y otras como "Sun Always Shine on TV" o "Train of Thought" (mi favorita). La banda también adquirió mucha fama por la impronta estética de sus videos, dos de las mencionadas canciones fueron producidas con la animación "rotoscope" combinando imágenes reales con miles de fotogramas dibujados a mano.

- Cinq: Jamiroquai - Emergency on Planet Earth (1992)
Otro álbum debut, en este caso de la banda británica liderada por el carismático cantante Jason Kay alias "Jay Kay". A principios de los '90 se inaugura el movimiento musical conocido como "Acid Jazz" que intenta retornar al sonido clásico del jazz sumándole influencias del disco, el funk, el hip-hop y el soul junto a instrumentación más moderna con exponentes como Galliano, Brand New Heavies, Mother Earth y la que tienen acá. Sin duda pega, como todas las grandes bandas, no sólo por la calidad de sus músicos sino por la impronta estética y visual que las acompaña. Según lo que refiere el nombre mismo es una combinación de "Jam" (improvisación musical característica del jazz) y la voz francesa "iroquai", es decir, "iroqués" grupo étnico norteamericano con el que el cantante Jay Kay dice sentirse espiritualmente conectado y que vemos manifestado en la tapa de este disco. Temas como "Too Young to Die", "When We Gonna Learn?", "Revolution '93" o mi favorito "Blow Your Mind", muestran la calidad y el talento del bajista Stuart Zender o del tecladista Toby Smith junto a un mensaje muy noventoso como lo reza el título: la contaminación ambiental (dicho sea de paso como dato histórico, el año anterior a la salida del disco se había convocado a la famosa Cumbre del Medio Ambiente de la ONU cuyos informes se harían célebres por las consecuencias de la industrialización y la tecnificación del mundo, destacándose como estrella la desintegración de la capa de ozono en la Antártida por el uso de aerosoles).

Fuentes: Mi memoria, artículos críticos de internet y, por supuesto, la Wikipedia.

Bueno, todo suyo, los links están en los nombres de cada disco, pónganse a escuchar y después me dicen que onda!! En algún momento volveré con algo más sustancioso que les haga provecho a su reflexión.

Arrivederci!!