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lunes, 20 de mayo de 2024

Una Idea de Compañía

Hace unos días estando en la clase de Filosofía, charlábamos sobre Platón y la fundación del primer sistema filosófico en la historia occidental.
Platón intentó, por un lado, combatir a los sofistas y su relativismo, y por otro, resolver los problemas que la filosofía había tenido hasta ese momento, resumida en la cuestión ontológica del "Ser y el No-Ser".
Más allá de toda esta paja interesante está el hecho de los resultados. El mundo para el filósofo ateniense estaba dividido en dos partes que el no supo como enlazar: el mundo material y el mundo inteligible. Según su postura todo lo que existe son meras "copias" de las Ideas "puras" que se encuentran en el Mundo inteligible y que son sólo asibles por la Razón o el entendimiento.

Entonces se me ocurrió que nunca hay mejor ejemplo para explicar el platonismo que pensar en eso que la jerga común dice "la pareja ideal". Es decir, ese arquetipo que existe en nuestra mente, que reúne todas aquellas características positivas y que adquiere forma en el cuerpo "Ideal" de quién sería nuestro deseo más grande (seamos heterosexuales, homosexuales, recontrasexuales u ortorrómbicosexuales).

Profundizando un poco ¿Debe reunir todo lo positivo? Y claro, sino la "copia" que existe en nuestra realidad material no sería tal. Los "defectos" de nuestro "compañero/a perfectos" serían una condición necesaria para materializarse, de lo contrario, no existiría.
Aunque esto pueda causar un poco de resignación, desde mí reflexión considero que es un excelente punto de partida para definir que es lo que uno quiere o pretende de una pareja "real".

Cómo primer principio deberíamos repensar, siguiendo a Platón, si vale la pena tener como Ideal a alguien que se parezca a nosotros. Yo ya soy una copia de mi Yo Ideal ¿Para qué quiero o amaría a una "copia de la copia"? Si lo pensamos estaríamos ante alguien que aparte de sumar mis imperfecciones suma las suyas. Invocar a alguien igual que yo es invocar a mis defectos más que a mis posibles virtudes.
Cómo segundo principio, podríamos decir que mientras más vaga idea tengamos de nosotros mucho menos las vamos a tener de quien es nuestro Ideal. Con más razón, el conocimiento de quién soy yo, nos aportaría un mejor indicio de quien queremos al lado.

Ahora, un ensayo práctico, y una propuesta para mí como para quienes me lean...
Hace ya un tiempo, escuché por ahí que desear vagamente se traduce en un deseo cumplido a medias... Entonces ¿Porqué no intentar describir lo más preciso posible lo que queremos?
Me planteé no hacerlo a través de adjetivos, "tiene que ser así o asá, no tiene que ser, etc." sino a través de hábitos y pequeños detalles que tal vez ayuden a descifrar poco a poco ese tipo, como las piezas de un rompecabezas que no sabemos muy bien que imagen final representa.


- Una mujer, atrás de un vestido escotado.... Jajajaja pero empecemos por lo básico: morocha de entre 25-45 años, que tenga más de adelante que otra cosa y una linda cara que inspire inteligencia pero también seducción.
- Alguien con quién acostarse a ver Les Luthiers a las 3 de la tarde de un domingo y cagarse de risa mientras se mastica unas gomitas.
- Alguien con quién desayunar un café cargado  y mientras tanto se escucha la radio y se baila algún tema de rock nacional clásico.
- Alguien con quién ir a un cerro un sábado a la tarde, mirar el Cielo en silencio y el atardecer con un mate, y después comerse unos buñuelos con miel de caña o cualquier cosa de esas que venden a la vera de los caminos en un día de campo.
- Alguien que se ría igual que yo, de sí mismo, sus defectos y sus mambos.
- Alguien que a la hora de los bifes desate sus perversiones sin miedo.
- Alguien que lance a este ser intelectual pero a veces perezoso a descubrir cosas nuevas, a plantearle desafíos.
- Alguien a quien mí sabiduría y las múltiples experiencias de mí vida les sirvan para crecer y seguir fortaleciéndose.
- Alguien que me empuje cuando estoy estancado o que me refugie en las tormentas.
- Alguien que charle pero también que escuche.
- Alguien que se anime a probar todo tipo de comidas y bebidas.
- Alguien que le apasione la música, en canto, en letras, en emociones, en variedad... Admirar a gente que con el sonido desata lo mejor de nosotros, compartir lo que conoce y atreverse a explorar lo desconocido.
- Que sepa putear con ganas, pero a la vez maneje alta sofisticación de su lenguaje y juegue con eso.

Podría decir mucho más, pero esto es un ensayo.
Recordemos que pedimos en la medida en que nos conocemos a nosotros mismos. Lo escrito arriba, no es nada que yo no disfrute conmigo mismo, pero que me encantaría poder compartir.

Para finalizar, Platón recordaba que en el frontispicio del Templo de Apolo en Delfos había una frase: "Gnothi seauton" que en griego antiguo es "Conócete a ti mismo".

martes, 19 de septiembre de 2023

Tríptico

¿Qué hace a una buena historia?

¿De qué manera podemos entrelazar palabras y, en esa trama, infundirles algún sentido propio y sea factible de compartir a otros?

Si pienso en una receta podría tener tres ingredientes principales a los que podríamos luego sazonar con algún que otro condimento.

El primero sería tener una experiencia, un momento, un suceso, un proceso, un fenómeno (No CR7, uno más normal) que nos haya atravesado, que nos haya dolido, alegrado, intervenido... En definitiva, que nos pasara por el cuerpo, por la mente y también por el corazón.
El segundo sería poner esa experiencia en tensión: discutirla, hablarla, conversarla, exponerla... Y para eso están los amigos y la gente. Los primeros como fuente primaria y amorosa en la que nuestra vulnerabilidad no se ve ultrajada y halla pistas o indicios de una incógnita que a veces no podemos descifrar. Enigmas de la vida para los que a veces no tenemos respuestas inmediatas o aparentes, pero que al momento de ponerlas en la mesa con nuestras amistades tienen algún valor, hallan alguna luz. Para las segundas, es simplemente el valor heurístico de la exposición... Algún conocido, un compañero de trabajo o de clase, un familiar lejano, un transeúnte anónimo... Esos ángeles que se cruzan o también demonios que atraviesan el camino -de hecho, pienso que con estos últimos no sólo es un instante, sino que terminamos enlazándonos con ellos por un tiempo, que nos enrostran, nos lanzan, nos advierten que anda pasando con la inquietud que atormenta nuestros pensamientos.
Por último, las buenas lecturas. No hay mayor regocijo que encontrar pequeñas verdades en los libros que se leen. En esa magia que se oculta detrás de algunas frases o palabras, que alguien hilvanó en un cuento, una novela, algún que otro poema (no me gusta la poesía, lo dije ¿no?), o tal vez en algún ensayo de divulgación o científico... En los artículos académicos hay más bien aridez y poca semblanza, argumentación, propaganda personal, ahí no hay mucho espacio para la generación de sensaciones... A menos de que nos guste el quilombo y ensayar respuestas en lenguaje sofisticado que lleven a un debate culto y solemne en revistas que salen cada tres o seis meses. Pero volviendo a lo anterior, las buenas lecturas son fecundas, portan un germen inscrito que nos lleva a vuelos imaginarios y nos cuestionan los supuestos que tenemos. Interactúan con nosotros; nos contradicen, nos enriquecen, nos interpelan.

Entonces este placer halla una forma de hacerse vida, carne, estado en la escritura... En la realización del pensamiento de la forma en la que mejor nos salga o, tal vez mejor, en la que mayor placer nos produzca al concretar esa idea.



Así pues, hace unos días en mis recurrentes tránsitos del transporte público, reflexionaba acerca del curso que impartí hace un par de meses a un grupo de adultos mayores, las lecturas que estudié para preparar esas clases; las charlas con Sofía, mi amiga, apenas unos días antes de comenzar; y una vez terminado, algunos lindos pasajes del libro que me obsequió la directora y mi mentora al final del curso, lograron interpelarme para escribir estas líneas...

Recuerdo que hace años una profe en la universidad me discutió con animosidad acerca de la relación individuo y sociedad a la hora del sentido de la Historia. Ella, una académica consagrada y consumada, no se tomó de buena gana que le dijera que algunos personajes en el curso de la Historia son inevitables, pero que ellos no son nosotros y que nosotros no somos ellos. Cabe la posibilidad de que puedan ser representativos de algo superior al hombre común o, muy por el contrario, ser el fiel reflejo de quiénes nosotros somos pero repartidos, en cuentagotas.
Por una parte, hablando con mi amiga, hicimos un comentario cómico acerca de la pandemia y como nos había afectado a cada uno. En su caso, fue algo que le posibilitó adelantar o gestionar mejor su cauce vital, en el transcurso, incluso, comenzaría una relación amorosa de la que tuve el honor de actuar como nexo, con un amigo de toda la vida. El contraste lo demostraba yo con, tal vez, una de las etapas más dolorosas de mi vida, centradas en un quiebre familiar y el accidente -por fortuna no mortal, de mi hermano, bajo un contexto crítico y lleno de inconvenientes. Si para mi la pandemia fue una poronga, para ella fue casi que lo opuesto, en sus palabras: "entiendo que para la mayoría haya sido una bosta".

Por otro lado, Santiago Kovadloff escribió hace pocos años un libro llamado "Temas de Siempre" compuesto de numerosos y breves ensayos acerca de eso mismo... Las cuestiones cotidianas que son permanentes, la perennidad de las suficiencias y la eternidad de las faltas... En uno de esos ensayos habla sobre la esperanza y sobre el hombre (o la mujer) esperanzados:

"El hombre esperanzado [...] busca con decisión abrirse un espacio provechoso en su presente, sin que para ello lo decisivo sea contar con la certeza de un futuro promisorio. Su fortaleza tiene asiento en una muy íntima convicción: la que le dice que la dignidad que da sentido a su vida consiste en la templanza con que sepa hacer frente a cuanto lo acosa y busca quebrantarlo."

Le preguntaron a Pierre Vilar, célebre historiador francés, cuáles eran sus recuerdos de infancia y que podía decir de ellos para la Historia, al comentar que uno de sus primeros grandes recuerdos fue el desfile de bienvenida a Raymond Poincaré (primer ministro francés allá a principios del siglo XX) en su Montpellier natal siendo un niño, él ya escuchaba decir a las gentes "será la guerra" pocos meses antes de que estallara la Primera Guerra Mundial, a lo que le cuestionan "¿Y porqué piensa que decían eso?" y Vilar responde: "Eso hay que investigarlo, para mí es algo vivido".

Todo eso, alumbró una suerte de resolución a esa pregunta que viví hace muchos años ¿Cuál sería el nexo entre individuo y colectivo? Y uno especialmente poderoso o manifiesto es la esperanza, la capacidad de hacerle frente al contexto sin pensar mucho en el "qué dirán" o, más importante aún, el "qué pasará si...", la búsqueda de la dignidad propia y en el camino hacerla propia para los demás. Por eso por más de que a mi el recuerdo, la memoria de lo vivido, me lleve a etiquetar una etapa como cruenta o traumática, no significa que para todos sea igual ni tenga el mismo signo sino que está en la esperanza colectiva de hallar un cauce para fortalecer nuestra dignidad la que nos hace compartir con el común de todos un fenómeno, una circunstancia, una coyuntura y son los grandes protagonistas de la Historia los que apoyándose en la conquista de su dignidad pudieron compartirla e irradiarla con esperanza hacia la Humanidad.


lunes, 28 de agosto de 2023

Garam Masala

 Buenas y santas... Pasó un rato.

"Los años no vienen solos" reza un viejo dicho popular. Y uno con los años rescata que más que un reniego aparente es una recolección de sabiduría.

Los achaques del físico y las penas del cuerpo se hacen presentes, pero también hay repercusiones en la mente y el corazón.
Muchas cosas que antes no se contemplaban ahora se miran con mayor detenimiento. Nimiedades del pasado adquieren mayor significancia. Viejas relaciones hayan explicación. Viejos saberes se desechan y otros arropados con el traje de la novedad tocan el timbre o golpean la puerta, esperando ser invitados a pasar, tomar el té y acogerse en nuestro mundo.

Una de las últimas entradas ya pasó el lustro de edad. En ese momento un alma, la mía, clamaba por una soledad que la recuperara y que le permitiera reconciliarse consigo misma... Hoy, ya está... Ya aprendí.

Ya estuve bien solo, ya recuperé, ya me caí y me levanté varias veces. Ya me frustré, ya conseguí laburo y lo perdí. Ya logré un título y quizás otro enseguida. Ya probé ser amante, ya probé ser distante, ya probé ser un payaso consumado o un mal artista.
Ya me confundí, ya me desperté y me volví a dormir. Ya viajé durante varios años, lejos o cerca, mucho o poco, pero ya lo hice. Ya me moví y corrí detrás de sueños desesperados o de falsas motivaciones.

O como dice El Cuarteto de Nos en su canción "Ya no sé que hacer conmigo":

"Ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé
Ya firmé, ya viajé, ya pegué
Ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí
Ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí

Y entre tantas falsedades, muchas de mis mentiras ya son verdades.
Hice fácil las adversidades y me compliqué en las nimiedades.
"

Pero a diferencia del título, ya tengo una idea de que hacer conmigo.

Hoy tengo ganas de compartir. De poner todo lo que este arcón ha acumulado con los años y la experiencia. Hoy más que nunca hay ganas de amar... Amarse, amarte, A-Marte, A... Shanti, a uno mismo o a una otra (vamos a marcar esa heterosexualidad dice jajaja). Cómo el Garam Masala, una mezcla de condimentos en su justa medida para acompañar la comida.
Y me digo que si... Que en tiempos donde nadie arriesga y los tiempos del corazón no existen. Donde los relojes están hechos de sangre y dinero. Donde correr es mejor que crear. Donde joder es mejor que intentar.



Ya está, me digo que hoy quiero compartir: lo que tenga, lo que pueda, lo que haya... Pero todo. Lo mejor dispuesto sobre la mesa, sin miedos, sin temores, sin reclamos y, en especial, sin culpas.

Esto es lo quiero hacer conmigo.


lunes, 21 de febrero de 2022

Episodios Disfónicos


¿Alguna vez se preguntaron qué es lo que queda debajo de la alfombra? ¿O por qué últimamente uno se junta con amigos o sale a divertirse y trata de obviar esos sucesos de la vida cotidiana por qué piensa que no le suman nada al disfrute?

A veces es tan reiterativo y normal que uno va poco a poco viendo si disocia su vida de su disfrute o el disfrute es sólo una pausa, un instante, un "stand by" para luego volver a resurgir como un Ave Fénix de Las Pulgas.

Por ejemplo hace dos viernes, cuando me tocó ir a dejar papeles a una pequeña ciudad distante unos 30 km de donde vivo... Unos concursos docentes se habrían y en esta época del año donde uno la rema mal porque por las pocas horas le pagan el mínimo, intenta agarrar lo que venga y estaba la oportunidad.

Toda la semana había hecho preparativos: planificaciones, actualizar el CV, sacar fotocopias, malabares para almorzar medianamente bien y a tiempo, organizar las carpetas de acuerdo a los requisitos y el orden y ver la manera de en todo ese trayecto ahorrar unos pesos para el transporte, que va a ser sin duda, la parte más pesada por el tiempo.

Viernes a la mañana... dejando un CV virtual, después de desayunar. Ponerse a ordenar papeles y salir hacia el centro a la fotocopiadora habitual, pero antes tengo que pasar por la Facultad para retirar dos papeles que han estado durmiendo ahí toda la pandemia y que nunca me llegaron al correo. "Genial! Hoy me dejo la vida (y las monedas) en el bondi". Bajo del colectivo... "¿Me dejarán pasar? No vengo hace dos años por acá y dicen que tengo que tener el carnet vacunatorio completo, tengo una dosis y no me fui a dar la segunda... genio". Por suerte, sólo me toman a la temperatura y sin que me lo pidan me pongo alcohol en gel, "cosa de quedar como responsable y copado ja!". La Facultad es un hermoso edificio de ladrillo totalmente desierto, no hay nadie, "una buena" -me digo. Ahora a lidiar con la burocracia. Ventanilla. Hola buen día, busco estas resoluciones... Firulete 1: ¿No te llegaron por mail? -Una si, la otra no. Firulete 2: ¿No te alcanza con eso? -La verdad, mientras pueda tener el papel mejor, gracias. Firuletes 3, 4 y 5. "Creo que voy a tener que sacar la Carta Magic: '¿Por casualidad Stella Maris no sigue siendo la directora acá?". Magia. Fue instantáneo; cambio de semblante, disposición y buena onda, copia y sellado al momento, trámite finiquitado. "Bueno muchacho, mundo 1.1 terminado, hora de ir al centro a sacar copias". En el bondi, me digo que esta noche pese a quedarme sin un peso me voy a tomar aunque sea una pinta. Ya que había andado por la facu, donde trabaja JJ me pregunto si no tendrá ganas de unas pintas a la noche. Y así fue, mensajito y también super dispuesto y libre, "al menos vamos a terminar bien el día". Llegar y notar que pese a que no haya mucha gente en la cola del negocio, va lento. Me digo a mi mismo: "menos mal, así no pierdo tanto tiempo". Me sale más caro de lo esperado, no tengo efectivo, pago por transferencia (si no fuera por el COVID hoy muchos negocios seguirían enojándose por no poder pagar con plata, la tecnología no muerde). Me retiro, derecho a la parada de colectivo.

El trayecto de caminar por el centro de un lado al otro tal vez sea lo más divertido... Ver a la gente con sus caras lánguidas o resplandecientes; tullidas o limadas por el sol que abrasa el mediodía, ensimismadas con sus celulares, tapadas con auriculares, vestidas para la ocasión... atractivas o repelentes... La Comedia Humana como diría Balzac. Llego a la parada del colectivo... Observo que hay un tipo con algún problema mental, vestido en harapos, sucio y desprolijo (no por vos Pappo) el dueño de un local en alquiler que antes solía ser sucursal de una prepaga, en la puerta, intentando ahuyentarlo... Mirándolo amenazadoramente. Será ese espejo en el que uno nunca quiere verse, ultrajado por las circunstancias... Siempre pienso que el rechazo a una criatura que reparte bijouterie o estampitas en un café, o un loco en la puerta de un local provoca rechazo pero no por su pobreza sino por su aspecto, por la decadencia y el descuido de sus ropas, por el polvo en cara y la suciedad del cabello... Por estar más cerca de estar muerto que de derrochar vida, yo creo que eso causa rechazo. Por eso durante mucho tiempo y, en especial, en los tiempos en que Cristo predicaba hacía hincapié en la misericordia y la caridad... En parte porque vivía bajo la égida de Roma, donde el fasto y la materialidad se habían convertido en los valores supremos, y el ante tanta apariencia ponía algo de corazón. Podría decirse que hoy tenemos la misma tónica, pero no hay Cristo.

Subo al colectivo. Destino: casa. Asiento: los de atrás siempre. Lectura: "Sinuhé, el Egipcio" de Mika Waltari; las desventuras de un inquieto médico egipcio junto a su astuto y fiel esclavo tuerto. Una lectura que encontré sumamente rica ya que está repleta de pasajes que exudan muchísima sabiduría, al parecer escritas por alguien que ha vivido demasiado y que no quiere quedárselo para él solamente.

Llego a casa. Tengo dos horas para almorzar, acomodar los últimos papeles y tomar los dos colectivos que me lleven a esa escuela. Dos horarios distintos; uno por la tarde y otro cayendo la noche. Tengo tres juegos de todos y tantos más en caso de ser necesarias las certificaciones. Reviso y me doy cuenta que faltan copias ¡Que los remil parió! Mensaje a la fotocopiadora, se quedaron ahí; en la bandeja de la máquina, ergo, no me las habían entregado. ¿Qué hago? significaría llegar tarde a un turno, tomarme dos colectivos extra más. ¿Puede pasar a recogerlos alguien? -Pregunto, - Si no hay problema, a tu nombre los retiran después de las 16. JAJA! "Y ahora quién podrá defenderme", pero en mi universo los chapulines no salen detrás de las paredes o debajo del suelo. Son los momentos en los que sé que no cuento con casi nadie, ni amigos, ni familia... es viernes al mediodía ¡qué hago! Y buah me queda mensajear a J. para decirle si puede pasar a buscar las copias a las 16... Me dice que le caen los hijos de otro amigo para que los cuide mientras él hace trámites, pero que si puede pasa y las retira. Después de él no hay nadie más. Que sea lo que tenga que ser.

Papeles ordenados, hora de almorzar. Algo de música... "hoy va a ser un día largo". Necesito tomar ese colectivo a las 15 como tarde. El inconveniente de las copias me quitó tiempo. Membreto los sobres, me sale mal uno, un par de minutos más. -Son las 15... ¡Tengo que salir ya!. Salgo miro el cielo desde casa, para la zona está densamente nublado... Nubes abarrotadas y grisáceas, prestas a descargar toda el agua del verano en la tierra de los cantores y poetas juajua. Primer bondi, viaje tranquilo pero sube un montón de gente. -Garrón! se va a demorar. Cercana la mitad de ese viaje, sube una morocha linda, con barbijo suelto, pelo recogido, viste muy simple, sin tatuajes a la vista, tampoco piercings de más, apenas los acostumbrados en las orejas, no lleva uñas de manos o pies pintadas... Me digo a mi mismo, que eso es extremadamente raro, y por lo tanto es directamente proporcional a su atractivo. -Mierda, lo único que necesito es tu nombre, pero el bondi está hasta las manos y yo tengo apuro. Cuando el colectivo se vació un poco, se sienta y deja ver dos tatuajes muy discretos en la nuca y el codo derecho. -Ajá! lo sabía, no te llama ponerte un dragón en la espalda porque no te va llamar la atención ni hacer alharaca... Amores de bondi, que va a hacer. 

Me bajo en la parada para el bondi metropolitano, segunda parada del recorrido de vuelta así puedo conseguir asiento. Subo. Le pregunto al chofer cuanto tardará en llegar. "Una hora" -Ufa! creo que llego con lo justo. Me siento acomodo la mochila, reviso los papeles, todo bien. Viaje con algo de lectura y después se larga a llover, saliendo de la ciudad, se sube una chica conocida... Ah mirá vos es A. una colega, fue compañera de trabajo hace unos años cuando me tocó trabajar en un terciario virtual por 6 meses, no quedé porque es de esos lugares donde va y viene gente, aunque la experiencia al menos para mi fue muy enriquecedora. Se sienta varios asientos adelante, -¿Me habrá visto?. Tsss, seguro también va a la escuela a inscribirse. Me concentro en otra cosa, disfruto el viaje, el paisaje y el viento en la cara, mensajito: foto de las copias que me manda J., "Hoy Dios me quiere" -Digo. Salgo del sopor cuando veo que llegamos al pueblo y me levanto, me topo con A. y me saluda como si fuéramos amigos y se pone a charlar. Digo para mis adentros "No es la primera vez que te cruzo por la calle, evidentemente tenés esa cuestión entre señorita de París o sos así. En fin, si sale de vos, mejor". Charlamos un par de cosas más y me dice que se le rompió la sandalia, le digo que me voy a adelantar para llegar a la escuela. Llueve y esa garúa tenue le brinda un aspecto taciturno y melancólico a la tarde. La plaza central de un típico pueblo con iglesia, banco y edificios oficiales rodeándola. -No vengo acá hace años! La escuela queda a una cuadra hacia el sur de la plaza, pero el pavimento incluso termina a otras pocas cuadras, más adelante. Llego, me presento, me toman temperatura y me ponen alcohol. Es una oficina chica pasando la galería de entrada lateral. Es un edificio viejo que ha sido ampliado y la parte antigua está acordonada, por peligro de derrumbe y mantenimiento, son piezas grandes, con techo alto sostenido por vigas de madera y tejas cerámicas, un típico edificio de principios de siglo XX. Hay fila, y al parecer la cosa va muy despacio. A los pocos minutos llegan otras dos personas, "se nota que hace falta laburo" -Pienso. Llega A. con paraguas abierto y sandalia remachada con un pedazo de cordón o hilo grueso. A. es una mujer de baja estatura, un par de años menor, ya tiene bastante más trabajo que yo y ascendencia relacionada a la política, es bonita, de modales delicados y muy educada, pero antes de decir nada, está casada y desde hace unos años. -¿Qué tal A.? ¿Seguís felizmente casada? -¡¡¿¿Fielmente casada??!!, el barbijo hizo de las suyas. Me lo bajo y digo. -No, no, dije "felizmente". -Ah! Escuché otra cosa. Respondo: -Aunque eso ya no es problema mío. Risas. Retomamos la charla y me cuenta varias cosas, entre ellas la sorpresiva muerte de un ex-compañero de carrera, que me pega fuerte porque no lo veía hace años y si bien había entrado a estudiar ya grande, no era un hombre mayor de 55 años al momento. Apenas dos personas salen en 40 min. Anuncian que a las 18 se termina la inscripción para un profesorado y a las 19:30 comenzarán para el horario vespertino. "Bueno tendré que hacer boya acá hasta esa hora". A. aprovecha que hay una administrativa en una oficina brindando información y entra, al salir me despide y dice que sólo venía a saber como era la metodología de inscripción. Cuando se va saluda a H. otro colega que labura con A. y había llegado más tarde y no había alcanzado a notar su presencia. Con H. ya nos conocemos de más años y compartimos algunas noches y cervezas, nos acordamos de varias cosas, hablamos de trabajo y al menos hasta hacerse la hora, nos pusimos al día.

Caída la tarde, y luego de un tentempié, pudimos inscribirnos no sin zozobrar por la presentación lenta de cada certificado y papelucho para aseverar que uno se perfecciona, hace algún cursito o sigue capacitándose. Una secretaria que no para de llamar al rector porque parece que nunca hizo estos papeles. H. me pide que lo espere así el termina, y yo pido que el colectivo de vuelta no demore más de la cuenta porque haciendo el cálculo, voy a llegar pasadas las 21 a la ciudad y JJ me va a andar esperando en el bar.

Salimos con H. tomamos otro colectivo que también va a la ciudad pero hace un recorrido por un barrio del pueblo. "No hay diferencia son apenas 5 o 10 minutos más" - Comenta. Durante nuestra charla, me había contado que consiguió unas horas en ese terciario poco antes de que comenzara la pandemia y que era uno de los docentes de ahí y otro viejo profesor mío también, habían dejado unas horas en el lugar. En el camino, rogábamos que la resolución que había salido a comienzos del mes desde el Ministerio y que básicamente mantenía en sus cargos a quiénes habían empezado o conseguido horas durante la pandemia, pese a las muchas licencias, titularizaciones y demás, en el secundario ya había causado fuerte descontento entre la docencia, y esperábamos que no afectara los concursos terciarios.

Llegado a la ciudad, entrada la noche ya, las avenidas de la zona sur estaban abarrotadas, nos demorábamos y encima se hacía tarde, me entraba a poner ansioso por JJ que me mandaba mensajes diciéndome que había llegado y se había tomado la primera cerveza. La causa del lío era que dos clubes de fútbol locales jugaban un amistoso y veíamos a los camiones llenos de hinchas pasar hacia el estadio "Que los parió! Que fortuna que tengo eh". Con todo, puedo llegar a bajarme en el parque céntrico y caminar las escasas dos cuadras que lo separan del bar.

Nos encontramos con JJ después de varios meses, y le advierto que llevaba apenas el dinero justo para pagarme una pinta y nada más. -No te hagas problemas Agus, yo pago hoy.

La noche terminó en una charla linda llena de sorpresas, novedades y cerveza, una recompensa merecida después de un trajín tremendo que cuando venía ya durmiéndome podía rememorar.

No hizo falta darse mucha vuelta porque caí desfallecido al instante al poner mi cara sobre el almohada. Había visto más gente y recorrido más camino ese día que en todo un mes jaja pero lo único que tenía en mi cabeza era la satisfacción de poder haber terminado todo o al menos gran parte, ese día. 

Así son muchos días, los que uno no cuenta, ya sea porque no haya un buen interlocutor, porque no siente que haya oídos dispuestos o porque no surge... Al otro día veo a un amigo de años y años, pero con él no surgen estas charlas, solo comer y ver alguna serie o hablar boludeces.

A veces digo que la humildad no pasa por callarse o vestirse sencillo sino por no andar haciendo alarde de los avatares y desventuras diarias, ya sea en el éxito o en la desgracia, en el cansancio o la plenitud. No publiqué o publicité en redes ni siquiera una foto de las pintas de cerveza que me tomé o de las risas con JJ en el bar... Posiblemente porque si uno se concentra en ser feliz, poco importa quien más lo sepa... Pese a que me tienen por agresivo o quejoso, es sólo el personaje que por redes intenta cuestionar los andrajosos y retrógrados andamios morales con los que mucha gente aparenta ser lo que no es.

Como corolario dejo un tema que siempre asocié a este tipo de días, por más que la letra hable de algo más sencillo, es ese aire desgarbado y humano, sumado a esa impronta urbana y en recitado honesto y frontal lo que me llega:


Aun así diría un amigo: "La felicidad nunca es completa".



jueves, 19 de julio de 2018

Un Símbolo de Paz

Él miraba las luces pasar desde el asiento.

El piso sucio, el chofer en su traqueteo normal sobre un asiento plástico que siempre chilla, se mece, como que se ríe con esa masa corporal que le da sustancia y entidad.
Parejas dándose cariño, deslizando besos inocentes, gente mirando hacia fuera de los vidrios, semi empañados de una noche que empieza con llovizna. Algunos sumergidos en su mundo con la música como fondo de su dispersión o en una conversación virtual como una ópera de su soledad. Una cortina negra que teje un mantra de luces de neón, las que pasan con las avenidas, repletas de otras luces que se mueven con los autos.

Él elige un asiento doble, un poco hacia atrás, siguiendo esa voz común de dejar las primeras filas para los que más la necesitan... Un hábito que domesticó la costumbre o una costumbre que se adueñó del hábito ¿Quién sabe? Quizás un empuje ético que habrá sentido el primer homínido, allá lejos en alguna cueva, refugiado de las inclemencias del clima y de los miedos que la Madre Naturaleza le provocaba... Había encontrado un gran amigo y fuerte aliado en la oscuridad y en el fuego.

Él mientras desliza resquemores, angustias, pesares y preocupaciones vanas por su mente... Al parecer presa de las descomposturas del Alma, haya un mínimo regocijo en el pensamiento de esta circunstancia. Le gustaría hallarse como ese homínido, tal vez desnudo, descalzo, en apariencia indefenso, avenido a los caprichos de la Naturaleza, pero antes que nada y sobre todo LIBRE.



Él extraña su libertad, su paz interior... Siente que la perdió no hace mucho, en algún raro momento, en una circunstancia inesperada. En una ilusión. La perdió en la más salvaje, seductora y arriesgada de las ilusiones: el Amor. Esa ilusión que entra  muy despacio, y va apoderándose de cada centímetro muy de poco, casi imperceptiblemente, se acomoda, se dispersa, se expande. Toma un zócalo, una pared, un cuadro, apenas toca el techo, comienza a rozar los muebles, conquista los recodos y tiñe las ventanas... En el momento en que uno alza la vista y observa pasó de ser una pequeña mancha o ser un huésped permanente.

Este huésped no aniquila la paz interior, pero cuando no es completo, cuando le faltan piezas, cuando viene de a ratos, cuando sólo deja retazos entrecortados, se convierte en un lastre. Con el tiempo el lastre va tomando la forma de una rémora que se prende del pecho y halla cobijo en la sien... En ese momento el huésped se ha convertido en parásito, y ahí es cuando el tormento se abre paso y es difícil conseguir de nuevo que la casa se despeje.

Él ahora conoce que es hora de empezar, hacer el esfuerzo por desligarse de las rémoras, de hallarse de nuevo, de limpiar su casa.

Él quiere volver a su cueva y calentarse con su fuego.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

12 y medio

O martes casi 13, ponele.

Hoy, 1° de noviembre, Día de Todos los Santos, no me parece más adecuado el título de la entrada... Y las múltiples referencias acerca de ello.

Ayer fue 31 de octubre y me tocó un auténtico Halloween emocional. Un amigo se queda sin laburo, a mi vieja le posponen una operación por una boludez y a mi me acechan los fantasmas... Ah! y River se queda fuera de la Libertadores por una actuación verdaderamente fantasmagórica.
Luego de una noche que por azar no terminó en las mieses del insomnio hoy me levanté coreando con mis Gasparines... Como ayer también. La maquinación fue suficiente para unir todo tipo de referencias y experiencias como para que hoy pueda escribir aquí y darle una lustradita al blog que tenía abandonado.
Who you're gonna call♪♫
Por suerte, uno tiene instantes de lumbre y puede ponerse un poco en pausa y decir, para donde tiramos la cuestión. Y la cabeza esta vez se apiada de mi y me tira un tema. Busco a Cerati. Disco "Siempre es hoy". Track 14, play... y en 13 líneas casi que entre cortas y simples, el loco resume todo...

"Mejor quedarse quieto y esperar.
Por favor perdona mi actitud.?
En caída libre, no soy libre
Nubazón, nubazón...?
pasará.?

La hondonada nos dejó sin caricias
y varias noches sin poder dormir
Fatalismo inútil.?
Ignorar temores.
Me muero por creer que es posible...
Seamos amigos.?

O la vida sentirá aún mas frío.
Y el fantasma no podrá dormir."

Los peores fantasmas son los de la mente. Cuando busco en el Diccionario de la Lengua Española por la palabra... Y en sus primeras dos acepciones dice:

- Imagen de un objeto que queda impresa en la fantasía.
- Visión quimérica como la que se da en los sueños o en las figuraciones de la imaginación.

Las imágenes o aquéllas impresiones que nos quedan de las cosas, de las personas, de los hechos, de la vida. Eso es lo que nos espanta, no una imagen de un muerto que sólo sirve para currar con malas pelis de terror.
Anoche era presa de esos fantasmas. Como en esa peli de Bill Murray de los '80 "Los Fantasmas de Navidad" (Scrooged su título en inglés). Un tipo avaro y fanfarrón al que una noche preso en un super se ve atrapado en otra dimensión siendo acosado por tres fantasmas que representan su pasado, su presente y el porvenir... De la que no saldrá indemne.

Buena peli
Mis fantasmas componen su espectro y esencia de eso que no fue. De eso que pudo haber sido y no terminó de cuajar. De aquéllas palabras que evité decir, en aras de que cortesía o timidez. En aquéllas personas a las que quise y amé pero fueron fugaces y se fueron haciendo sonar la puerta con estruendo.
Mi mente, me castiga y posiblemente sea el karma de esta vida. A veces creo que tengo facilidad para asimilar lo bueno y salir adelante, rápidamente aprendo y aplico lo que me enseñaron. Pero lo malo se queda, se repite, resuena como un eco cavernoso en las llagas de la mente. Soslaya como un desierto pegado al mar, me hace imaginar cosas que tendría que haber dicho, pero hablo con eso con fantasmas.
Ayer, cuando tuve la oportunidad, tendría que haber dicho todo... Al menos si esas son las formas que conozco para alcanzar la paz, no tendría que haberme quedado con cosas, porque si algo sé es que las oportunidades con la gente a mi siempre me fueron complicadas. Eso en un día contextualmente complicado gestaron un hermoso Gasparín que empieza a pulular por recovecos, agazapado, esperando que el trajín de los días se calme y ataque con la mente baja de guardia... y se haga dueño de la noche.

Sigo escuchando a Gustavo y hoy también otro pensamiento ronda en la mente, la posibilidad de que sea tiempo de merecer otra cosa. Tiempo de no colocarle sábanas blancas a muebles viejos. Creo que merezco que alguien llegue y no se convierta en un fantasma sino que me atraviese con su entidad y me deje seco sin nada más que dar.


Hasta tanto... A un fantasma se lo ahuyenta, dejándolo pasar.

viernes, 4 de agosto de 2017

Prósopon


Ninguno de nosotros puede soportar la vista 
de otros que tengan sus mismos defectos

                                                   Oscar Wilde

Por ahí una de las cosas que me propuse para este espacio era, de vez en cuando, desmitificar nuestro "sentido común", romper los lazos del prejuicio, para ver que muchas veces las mejores intenciones llevan a los peores malentendidos.
La frase que da inicio a esta entrada es de un conocido libro del autor citado, El Retrato de Dorian Grey. Inglés él, exiliado en Francia durante los últimos años de su vida, dilapidado y defenestrado por sus inclinaciones homosexuales; dedicó gran parte de su obra literaria a mostrar el "Lado B" de la Inglaterra victoriana.
Procaz, sarcástico, hilarante, honesto, y dueño de una pluma fantástica, Wilde deslizó y pintó con su prosa las contradicciones de una sociedad en el clímax de su dominio: la Inglaterra de fines del siglo XIX; potencia industrial, dueña de la mitad de planeta, el imperio de todos los mares, donde nunca se ponía el Sol.

En resumidas cuentas, capaz que muchos leyeron la novela (sumamente recomendable, claro), pero vale una pequeña síntesis o SPOILER como se diría hoy...
Un wachín muy fachero, obviamente pendejo, se encuentra con un pintor novato y medio gil que decide hacer un cuadro del muchacho este, ya que al parecer en un arranque de putazo, se re flashó con la tormenta de facha del chabón. Quién auspicia este momento no es Axe ni Rexona sino Lord Henry, un noble ricachón que no tiene otra cosa que hacer que tinquearse el coto todo el día, y también fascinado por este gemelo de Brad Pitt le garpa el retrato y se queda bajo el ala del Gran Señor. Con el tiempo al loco se le van a subir tantos los humos con su caripela, que se dedicará a la farra y el descontrol, supuestamente conservando su belleza mientras el retrato se va demacrando a medida que la joda aumenta... Hasta que... Jajajaja no loco! Lo demás hay que leerlo.

Entonces una de las temáticas de esta célebre obra es el hedonismo y la hipocresía... Que dicho sea de paso, fue el disparador de esta entrada. ¿Qué es la hipocresía?
Facebook y redes sociales se llenan de exclamaciones, expurias, insultos, cuestionamientos, quejas, reclamos acerca de la hipocresía que representa y de la que se conforma plenamente.

Le mataburreau dice:

- Del gr. ὑποκρισία hypokrisía.
Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a  los que verdaderamente se tienen o experimentan.

Wikipedia nos llena las bolas etimológicamente con:
- La palabra proviene del latín tardío hypocrisis y del griego ὑπόκρισις (hypokrisis), que significan "actuar", "fingir" o "una respuesta". También se puede entender como viniendo del griego hypo que significa "máscara" y crytes que significa "respuesta" y por lo que la palabra significaría "responder con máscaras".​ La palabra "hipócrita" proviene del griego ὑποκρίτης (hypokrites), cuyo verbo asociado es υποκρίνομαι (hypokrinomai), es decir, "tomo parte". Ambos derivan del verbo κρίνω, "juzgar" (»κρίση, "juicio"»κριτική [kritiki], "críticos"), presuntamente porque la realización de un texto dramático involucraba un cierto grado de interpretación del texto.

De lo simple a lo complejo. No por nada Aristóteles decía que no hay mejor manera de empezar a saber algo que comenzando por conocer de donde viene lo que se dice.
Es así que hipocresía en principio es ponerse una máscara o fingir lo que pretendidamente se siente, lo que se es, una falsedad, una falacia. Con la etimología notamos que es lo que está debajo, lo aparente, la actuación, que subyace en fin a una crítica.

Retrato, retratito... Porqué tan boludito soy a veces

Ahora bien se me ocurre una situación muy cómica al respecto.
Pongámosle que utilizo uno de esos carteles de autoconsuelo que rondan por redes sociales al estilo de "porque tanto celular y tan poco amor". A lo que un precavido y sagaz comentarista retruca: "Qué te hacés salame, si en este momento estás publicando esto desde el celular, Romeo del orto".

Lo que vemos al parecer es un palo de 5 metros directo a mi canilla... Cuando también el supuesto héroe redentor comenta con aparente ironía mi cartel. Pero no, no nos dejemos arrastrar por los vientos huracanados de la pelotudez. El crítico es también un hipócrita ¿Porqué? Debido a que también pretende mostrar a través del comentario una glorificación de la conducta y que es él mismo un ejemplo de cosas que no realiza en su misma vida o es contrario a sus fines u obras.
De alguna manera, todos somos hipócritas. Nadie es un espejo de agua, ni supertransparente. Tanto la vida como nuestro medio ambiente social nos empujan, voluntaria o forzadamente a colocarnos un prósopon... Ah! Ahora si! Los cagué!! Que habrá querido decir el forro, pedante este, que se cree capo por saber escribir o decir un par de palabras en griego antiguo, ¡puto! Ahora si me dejan terminar, significa una máscara, una careta, una de esas como se ponía el "Ogro" Fabbiani cuando metía goles... Buah es un decir, porque si llegó a los tres o cuatro goles con River fue un milagro.
Somos hipócritas a veces en la medida de lo necesario, con parejas, amigos de amigos, tal vez algún decolocado pariente (un tío o tía de esos que viven lejos y nunca en la puta vida los vimos hasta que en un patatús psicofamiliar se le dió por aparecer). Tal vez en la medida de lo innecesario cuando estamos chamuyando a una minita (o vago en caso de las señoritas), tal vez queriendo zafar de esa otra tía que besuquea y te deja una Capilla Sixtina de saliva en la cara, del amigo pesado de tu primo pesado como collar de sandías que es un auténtico rompepelotas... En fin, somos hipócritas...

Pero un poco para ir colocando el epílogo de esta entrada. Sabrán que muchas de estas teatralidades se retomaron con la comedia del arte italiana del Renacimiento... Esa de las dos caretas de risa y llanto tan famosas y que muchos/as se tatúan sin tener la más mínima de porqué. En ella había una corte de personajes que si bien podían cambiar de nombres o roles en algunas obras, conservaban el carácter y un código de vestimenta. Todos los personajes como "El Capitán", "Arlequín", "Scaramuccia", "Brighella" o "Pantaleón" representaban con atuendos y máscaras propios cada una de las conductas más polémicas y criticables del ser humano... 

...A excepción de dos: Lelio e Isabella, los "enamorados" que curiosamente eran los únicos personajes que no llevaban máscaras puestas... Atenti!

Y así volvemos a la frase con la que Wilde nos motivó a iniciar esto y una sugerente reflexión con la comedia del arte al final.

Arrivederci!

martes, 4 de julio de 2017

Pochoclos y Palomas




Migajas... Señales... Pistas... Momentos... Cruces... Enlaces... Olvido.

Hace unos días caminando en los trajines cotidianos veía como un anciano compraba un paquete de pochoclos -o palometas de maíz como por ahí en la formalidad de otros castellanos se dice, y se las daba a las palomas.
Quién sabe si buscando regocijo, dispersión, placer, costumbre o sólo un hábito, el hombre dejaba caer la lluvia de alimento sobre el suelo... corroído por los pasos y el vaivén de tantos cuerpos y la inercia de los pies.

Mis pasos eran algunos más en esa sinfonía desordenada de soledad y desvarío urbano. Esa imagen fue la instantánea que me llevé para mis adentros y desandar estas líneas ahora.

Han sido seis meses intensos. Tanto, que la vida misma pegó un vuelco, con todos los desafíos que uno esperaba y otros que se aparecieron como para avisar y tenernos atentos.

La experiencia laboral en lo que uno eligió como elemento de estudio se abrió camino. Desafíos, roces y relaciones... Un balance discreto con mucho para corregir y una experiencia valedera. Una prueba de uno mismo, de la responsabilidad, del trato profesional y de la fortaleza de la honradez y el compromiso ético con el contenido a impartir y la premura de los tiempos.
Fue una oportunidad de renovar el agradecimiento con mis padres por el apoyo de tantos años y en este nuevo paso también.

La sorpresa de la vuelta de los sentimientos al tapete... Después de años, o vidas si se quiere, o tal vez no, el cronómetro del alma puede que lleve otra cuenta y avance o se retrase con otras velocidades. Volví a encontrarme con alguien... O a atropellarlo. Pata 'i lanée dirían las jergas callejeras y la voz popular de las relaciones fuera de un compromiso.
Le arrebaté sin querer (yo al menos) el amor a alguien, o como ella me lo dijo: "me hiciste ver que me había acostumbrado a ser quien no era". Luego de 5 años, le hice estallar las estanterías por el cielo... Y ella obvio me recordó que tengo talento para ser amante. Pero el saldo, es volver a llevarme cosas inconclusas... O tal vez, en espera para ser continuadas.


Se movió la estantería, se corrieron los muebles, se limpió la casa, se acomodaron los libros, se pintó la pared, pasó la escoba y se tiró la basura.

Comienza esta segunda mitad del año sin las premuras del trabajo y en la tabula rasa del amor otra vez... Se suma experiencia o como dice ese refrancito trillado u optimista, pero dicho al fin: "Tal vez, lo mejor esté por venir".

lunes, 22 de mayo de 2017

Volteando las Sombras

Uhf! Hora de barrer con el polvo un poco... JAJA

Hubo muchas referencia estos días que digamos anduve juntando para volver a escribir algo. Eso que algunos llaman crisis emocional o vacío creativo. Hay tantas cosas para decir pero ¿Cómo decirlas?

Lo cierto es que veo una serie hace unos años, Arrow; sobre el famoso personaje de DC que tiene capucha y color verde... Bah una copia de Robin Hood adaptado a los tiempos modernos del cómic en el siglo XX. En uno de los últimos capítulos de esta serie, el personaje viene de padecer con el villano una tras otra, tanto así que le organizan una fiesta de cumpleaños sorpresa y cuando ve la puerta entreabierta de la casa de su "amada", le ponen un brazo y hace volar a uno de sus compinches por el suelo, al tiempo que toda la comitiva dice "¡Sorpresa!" Dejando a nuestro querido héroe un poco atónito... Igual lo más memorable es que en el efímero festejo todos empiezan a confesar sus deseos de vacaciones o que hacer con el tiempo libre... El protagonista no tiene nada que decir mejor que: "Necesito medias".

Este mediano entrevés que hago notar es a manera ilustrativa lo que ha pasado en éstos últimos dos meses. Hemos estado saliendo del túnel hacia el paisaje iluminado. He conseguido trabajo, y he conocido gente nueva, pero el que sigue medio desacostumbrado soy yo.

Evidentemente, cuando la vida empieza a ir mejor uno empieza a notar que tan acomodado o no estaba a ella. Y yo al parecer necesito una buena sacudida de la tienda porque se está reaccionando a destiempo o mal cuando no es necesario. Ahora uno obtiene una comprensión (en el pleno sentido de la palabra) de lo que el maltrato y las dificultades constantes hacen con la vida de la gente... Si bien yo podría decir que a una escala ridícula, pero válido a la hora de preguntarse ¿Qué le puedo decir o que puedo imaginar de una persona torturada, desaparecida, perdida? ¿Cómo se vuelve de eso? ¿Cómo cala en la conciencia volver de un Holocausto o de un exterminio sistemático?

No es menor pero es bueno enterarse de que mi capacidad de autoreflexividad sigue intacta y de que me funciona en tiempo real y no después. Hay que reacomodar la estantería y tratar de relajarse un poco más, aprovechar el solcito que se siente ahora.

Un paso a la vez
Así vamos un paso a la vez... One step at the time como se diría en inglés. Tomándose las cosas con un cacho más de calma y, en especial, teniéndose paciencia, porque bastante tiempo de penumbra no dejan los ojos muy bien preparados para la luz. Por lo pronto, una está algo más tranquilo.

Momento también para agradecer a la gente que estuvo todo este tiempo haciendo el aguante, de alguna manera u otra con poco o mucho tiempo... Qué mejor que con una canción como decir que no hay que dejar pasar los buenos ratos.

Fito Páez - Dame un Talismán

viernes, 30 de diciembre de 2016

Remembranzas

Buenas! Ha pasado un tiempo... Si, este año fue de lagunas, algunas más grandes, otras más chicas. Chapuzones de pensamiento o de inspiración... Lo que llegara primero.

Vale la pena despedir este 2016 con alguna publicación valedera.

Posiblemente, este último tiempo haya reflexionado sobre eso mismo: El Tiempo. A punto de cumplir tres décadas en esta existencia me inundan profundos pensamientos acerca de lo corta que es la vida pero lo mucho que se vive.

A pesar de que la mía no es la vida de ningún artista o ser humano superdotado, y que tampoco mi memoria abarque los casi 30 años de existencia (ironías esas de la vida), es increíble la gama de experiencias, recuerdos, personas, actitudes, lugares y anécdotas que uno conserva... Para bien o mal, útiles o totalmente supérfluas.

En éstas épocas donde abundan las relaciones superficiales y digitales, hace pocos días mi madre halló en los recovecos de mi antiguo hogar, un par de álbums de fotos: uno que acumulaba fotos de mi infancia y otro del que no tenía ni el más mínimo recuerdo de su existencia... Lo que no creo que haya sido ninguna casualidad.

Este último tiene un rótulo de mi puño y letra que dice "Camino a Co. Campana. 2001". Al ver las fotos, aquéllas viejas remembranzas volvieron a brotar como esas vertientes de agua que uno redescubre luego de sacar las piedras que las atoran... Como para que el manantial refresque un poco luego de mucho tiempo sirviéndose de la misma fuente. Si bien la mayor parte de las fotos es de paisajes, muchas de ellas las tomé yo con 14 años y tienen una belleza que ni yo mismo me la creo. Fueron capturadas con una vieja Minolta 36mm, obvio a rollo de película.

Sin embargo, la que más me llamo la atención fueron las últimas tomadas posiblemente por mi padre que participó de esa excursión y... que relaté en una vieja entrada publicada hace más de dos años.

Esta foto es una prueba de aquéllos sucesos...

Vale la pena subirla por una serie de razones: Tengo el doble exacto de edad desde ese momento, en ella está presente una de las personas más significativas de esta vida: mi abuelo al que también le dediqué una entrada, y por último una experiencia que me marcó a fuego.
Esta foto posiblemente vaya a parar a un marco porque recuerda que pese a lo difícil de la situación uno nunca debe perder la calma y el humor como lo figura la sonrisa de mi nono, y que si pasó por esto puede pasar por lo que sea.

Este año difícil, buscando laburo, sintiendo la aridez de la soledad, la falta de amistades, el poco apoyo profesional, la mala fortuna con las oportunidades laborales, y toda una serie de desafecciones y dificultades se pueden superar para afrontar el año que se avecina.
Se vuelven a abrir las oportunidades y uno debe recobrarse para encarar estas nimias dificultades que se agrandan porque las consideramos de vida o muerte... Hasta que uno sabe lo que es vida o muerte.

Que sea un Feliz Año Nuevo para los lectores de este espacio, para el escritor y para todos aquéllos que necesiten renovar el pacto consigo mismos.

sábado, 29 de octubre de 2016

Divine Rhythm

Hello by there!!

Tanto tiempo sin publicar... Bah este año estuvo lento y algo zozobrante... Intenso de vez en cuando.
Y hablando de intensidad creo que mi vuelo inspirativo para escribir sobre algún tópico todavía no encuentra la llama... Mientras tanto, podemos usar el espacio para acercar al lector algo para que utilice otro sentido que no sea la vista.

Ayer se me daba por asistir a la presentación de un libro... La temática del mismo no podía ser más extravagante y fuera de mi órbita: teología luterana. Si bien, en mi biblioteca reposa un libro de James Atkinson sobre la Reforma, nunca pensé que tan cerca por estos lares hubiera teólogos luteranos o calvinistas... Ok, me fui por las ramas; lo cierto es que me quedé con una frase de uno de los co-autores que citó a la sapiencia de Lutero que decía: "Si el hombre a algo tiene miedo no es a conocer sino a aprender". Luego de eso, explicaba que el basamento de la predicación de Cristo y del cristianismo es básicamente el "Oír" en contraposición a la raíz del mundo griego y su filosofía en el cual predominaba el "Ver". Conocer a Dios es escucharlo por decirlo de algún modo y así lo entendía Lutero.

Es así que estos meses me dediqué a escuchar... No a Dios por supuesto, sino capaz a uno de sus rudimentos, la música intepretada por sus vástagos humanos, que en su inmensa variedad y orientación nos transmiten la Comunión del sonido (fah! porque no me dediqué a la predicación que te parió!).

Siendo más laico en la cuestión fueron meses de escuchar mucha música "vieja", o mejor dicho volver a descubrir o profundizar bandas e intérpretes que uno ya conoce pero no en demasía. Por lo tanto, vamos a hacer un Top Five de paso para que sus orejas adquieran fisonomía o simplemente se tiren en la cama con una bolsa de papas fritas y una birra, mientras se hacen la japa a dos manos o contemplan el Whatsapp con esa wacha/o que no les da bola.

- Un: The Police - Ghost in the Machine (1981)

Cuarto disco de estudio del trío británico. Como ya se había hecho anteriormente Gordon Sumner, mejor conocido como Sting, la voz y el bajo de la banda, se inspira en un libro para darle conceptualidad a las letras y en este caso le toca a la obra homónima de Arthur Koestler. El disco marca el vuelco a un pop más decidido luego de haber experimentado con la fusión de jazz, reggae y pop/rock de los tres anteriores. Posiblemente, al estar entre "Zenyatta Mondatta" (1980, el álbum que los consagra) y "Synchronicity"  (1983, donde está su canción más exitosa: "Every Breath You Take"), el álbum pasa desapercibido, pero en mi opinión este disco condensa el poder creativo de estos excelsos tres músicos, siendo tal vez el mejor o uno de los mejores power-trío que existen y claro una de las mejores bandas de la historia de la música. Todos los temas están buenos, pero mi alma pop/rock se queda con "Hungry for You" y "Too Much Information".

- Deux: Babasónicos - Jessico (2001)

Quinto trabajo de la banda argentina liderada por Adrián D'Argelos. Es el disco que pone al grupo al tope de la popularidad en el país y en el resto de Latinoamérica. Grabado en los estudios de Fito Páez (Circo Beat), la banda deja un poco el pop alternativo que lo había caracterizado y se vuelca a sonidos más modernos con mucho uso de secuencias y sintetizadores sumado a las ya acostumbradas letras directas y sexualmente cargadas de D'Argelos. Es un disco que siempre quise tener (y no lo tengo jaja) pero ahora con la magia de YouTube uno puede escucharlo completito. Tiene temas ya clásicos de la banda como "Deléctrico", "Loco", "Fizz" y la wachada de "Rubí" una oda a la masturbación que tuvo dos videos en versiones para varón y mujer. Yo me quedo con "Camarín".

- Trois: Andrés Calamaro - Alta Suciedad (1997)



Otros de esos discos que me gustaría tener algún día (Bah! soy noventoso, tener un disco con su librito y el CD estampado original no tiene precio, o si, hoy muy caro). Quinto disco de Andrés, en su etapa pre-Salmón y post- Los Rodríguez. Justamente luego de 4 discos en solitario y un exilio a España para ganar la guita y la fama que acá no tendría, una vez consagrado con Los Rodríguez regresaría con este cúmulo de temas grabados en EEUU con algunos músicos de sesión (algo que se hace poco y se nota en la calidad de las canciones, mal le pese a cualquier nacionalista). Con este laburo al fin le llega a Calamaro el reconocimiento de parte de crítica y público argentinos. El disco contiene himnos como "Me Arde", "Loco" (el de Calamaro jaja), el que le da nombre al disco, y si, uno que ya puede estar tranquilamente entre las mejores canciones de la música popular argentina: "Flaca". Me quedo con "Donde Manda Marinero"... letra inspiradora.

- Quatre: a-Ha - Hunting High and Low (1984)

Disco debut del trío de origen noruego conformado por Morten Harket en la voz y Magne Furuholmen y Pal Vaaktar-Savoy como multiinstrumentistas. Que decir, con la llegada de un sin fin de instrumentos de corte electrónico en los '80, Europa fue un crisol de bandas y grupos experimentales de lo que se llamó "new wave" o "synthpop". Aún así pocas bandas alcanzaron una pulcritud en la confección de canciones de este tipo y a-ha es de las mejores. Los famosos "riffs" de teclados de Pal se combinaban con los fondos de Magne y la voz de Morten tirando a la de un cantante lírico o de cámara dando el toque particular a este grupo aún vigente. El disco alberga su mayor hit: "Take on Me" y otras como "Sun Always Shine on TV" o "Train of Thought" (mi favorita). La banda también adquirió mucha fama por la impronta estética de sus videos, dos de las mencionadas canciones fueron producidas con la animación "rotoscope" combinando imágenes reales con miles de fotogramas dibujados a mano.

- Cinq: Jamiroquai - Emergency on Planet Earth (1992)
Otro álbum debut, en este caso de la banda británica liderada por el carismático cantante Jason Kay alias "Jay Kay". A principios de los '90 se inaugura el movimiento musical conocido como "Acid Jazz" que intenta retornar al sonido clásico del jazz sumándole influencias del disco, el funk, el hip-hop y el soul junto a instrumentación más moderna con exponentes como Galliano, Brand New Heavies, Mother Earth y la que tienen acá. Sin duda pega, como todas las grandes bandas, no sólo por la calidad de sus músicos sino por la impronta estética y visual que las acompaña. Según lo que refiere el nombre mismo es una combinación de "Jam" (improvisación musical característica del jazz) y la voz francesa "iroquai", es decir, "iroqués" grupo étnico norteamericano con el que el cantante Jay Kay dice sentirse espiritualmente conectado y que vemos manifestado en la tapa de este disco. Temas como "Too Young to Die", "When We Gonna Learn?", "Revolution '93" o mi favorito "Blow Your Mind", muestran la calidad y el talento del bajista Stuart Zender o del tecladista Toby Smith junto a un mensaje muy noventoso como lo reza el título: la contaminación ambiental (dicho sea de paso como dato histórico, el año anterior a la salida del disco se había convocado a la famosa Cumbre del Medio Ambiente de la ONU cuyos informes se harían célebres por las consecuencias de la industrialización y la tecnificación del mundo, destacándose como estrella la desintegración de la capa de ozono en la Antártida por el uso de aerosoles).

Fuentes: Mi memoria, artículos críticos de internet y, por supuesto, la Wikipedia.

Bueno, todo suyo, los links están en los nombres de cada disco, pónganse a escuchar y después me dicen que onda!! En algún momento volveré con algo más sustancioso que les haga provecho a su reflexión.

Arrivederci!!

sábado, 20 de agosto de 2016

La Madriguera

"Unfortunely, no one can be "told" what the Matrix is... you have to see it for yourself. This is your last chance, after this there's no turning back. You take the blue pill: the story ends, you wake up in your bed and believe whatever you want to believe. You take the red pill: you stay in Wonderland and I'll show you how deep the Rabbit Hole goes."

"Desafortunadamente, a nadie se le puede "contar" lo que es la Matrix... lo tienes que ver por ti mismo. Esta es tu última oportunidad, después de esto no hay vuelta atrás. Tomas la pastilla azul: se termina la historia, despiertas en tu cama y crees lo que quieras creer. Tomas la pastilla roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te mostraré que tan profunda es la Madriguera del Conejo".

Seguramente quién tenga una mínima cuota de cinefilia en sus memorias, sabrá de donde estoy extrayendo el fragmento que acabo de citar y traducir. Doy una pista, es una peli de ciencia ficción del año 1999 dirigida por los Hermanos Wachowski.

Ahora más allá de las muchas metáforas que esta peli tiene o podría tener de acuerdo a la interpretación que le demos, es una joya que vale la pena volver a ver de vez en cuando. Y yo la traigo a colación siempre de acuerdo a lo que vivo o se vive (desde mi humilde punto de vista) dentro de la sociedad de la que formo parte.

Básicamente todas las mañanas elijo que pastilla tomarme, si la azul o la roja. Dependiendo el momento creo que siempre la azul sirve de anestesia y la roja es una forma de volver los pies a la tierra.
En una dimensión paralela yo sería un tipo con mucho laburo, un buen sueldo, posiblemente tengo una vida social muy dinámica, tengo sexo seguido, un grupo de amigos estable y frecuentado, aceptación profesional y una familia unida y feliz. En mi dimensión cotidiana, por el momento, estoy desempleado, laburo gratis, tengo una vida social disuelta, el sexo ni lo conozco, amigos de acuerdo a las circunstancias y el azar, profesionalmente nadie me registra y la familia diseminada por el país. Vaia, vaia... A primera vista sería un infeliz jajaja De todas maneras, no sé si lo primero que les mencionaba les recuerda a Facebook... o cualquier red social, a mi si.

¿Qué sería la Matrix? Hoy que ya es adolescente jaja Nuestro mundo social a través de la web, donde exponerse es ultrajarse, donde mostrar amor es pecado mortal, donde la revolución feminista, fetichista, comunista, etc. tiene lugar todo el tiempo, donde vemos íconos de la guerra y repudiamos la violencia. Es nuestro panóptico diría Foucault; el lugar donde podemos ver todo sin ser vistos, donde le damos pulgar arriba a la muerte de las mascotas o a los bajones de los demás... Básicamente es el mar de la inconciencia.

Hoy la frase de la peli te diría "ponés tu contraseña y crees lo que quieras creer". Por ahí en un arranque de sinceridad mostramos una pizca de honestidad, confianza o amor y desaparecen los pulgares, nadie comenta, nadie ve, nadie siente. Vuelvo a casa y estoy más solo que un perro, el celular vive más por mi que por mi mismo. Es un espectro de mi el que circunda los demás, y en ocasiones ese espectro es el que define quién puedo ser para todos.

Así como el caso de Terrón Villagrán al que sentenciaron con 5 años de prisión recientemente, por abuso sexual y distribución de pornografía infantil, quién para sus compañeros tenía una "vida normal" y marchaba a las manifestaciones profeministas según constaba en su Facebook.

¿Que nos gusta vender o no? Y lo que quieras ser, "lo que quierámos creer", pese a nosotros mismos o por encima de nosotros mismos.

Y capaz sea nuestra última oportunidad jaja antes de volvernos para atrás.



jueves, 21 de julio de 2016

Cuando Menos Lo Esperes

Buenas!!

¿Vieron cuando uno no es literato ni talentoso para las letras se hunde en los marismas de la inconciencia y la perplejidad?

Bueno, tu hermana!

Esta mañana estuve charlando con un amigo acerca de aquéllas cosas que el sentido común nos impele a formar parte de ese mundo discursivo de lo coloquial. Fue, entonces, que en el devenir de nuestra conversación me comentó que hace poco retomó conversaciones con una antaño compañera de facultad, y que su vida en un poco más de dos años dió súbitamente un vuelco que podríamos tildar de negativo... Se le corrieron todos los patitos de la fila (y de la vida): hijo drogón, intento de suicidio, divorcio express, recuperación del cuerpo perdido, es decir, gym a full y comida sana para volver a ponerse en mercado (un tótem de las mujeres de hoy jajajaja), etc. Mi amigo, manifiesta entonces que en el plazo de poco más de dos años ¿cómo puede cambiar la vida así? Eh?

Lo cierto es que traté de complementar eso de que las cosas tienen sus idas y vueltas trayendo un ejemplo que me pasa: cuando estás intentando algo con alguien que no te da bola, pero te surge otra persona que te tiene ganas pero vos ni ahí... Entonces vino eso de la famosa Ley de Murphy.

Confieso que aplicaba el concepto de Ley a este poco más que precepto popular, sólo por hábito y costumbre. Entonces se me ocurrió buscar si de verdad existía. Para mi sorpresa, efectivamente, es un enunciado que ha llegado a tener experimentaciones por parte de físicos o matemáticos.
Haciendo algo de historia, en 1949 (Guerra Fría ja!!) en el marco de experimentaciones con respecto a la aceleración de los pilotos a grandes velocidades, a un tal Edward Murphy, se le ocurre reprochar al asistente al decirle que había enchufado los cables al revés y por consiguiente las mediciones habían salido para el traste...

"Si hay alguna posibilidad de que alguien cometa un error, lo hará". 

Así, un colega de Murphy, G. Nichols, se refirió al reto que, libros mediante, se haría con el tiempo muy famoso y popular. Por lo general, existía la certeza de que este concepto partía de la negatividad, la memoria selectiva y los prejuicios (tendemos psicológicamente a retener los malos eventos sobre los buenos o neutros), dándole a este enunciado nada más que fetiche popular.

Lo cierto es que me trajo a mi memoria (eh chivo!) una entrada que publiqué allá lejos y hace tiempo sobre esto de las probabilidades. Ahora incluso hallo más significancia a lo que alguna vez escribí más en sentido vital que en sentido netamente lógico. Básicamente, la Ley de Murphy, es una puerta a lo absurdo pero también a un juego muy gracioso -pero muy real- de experimentar con las posibilidades de las cosas que hacemos siempre y a diario.
En su momento, dije que si decimos "algún día esto o lo otro", aplicando la Ley de Murphy, la probabilidad más certera es de que no pase un carajo... Si recuerdan entonces las conclusiones son similares. 
Pero ¡Guarda wacheem, hay más! Una derivación de este supuesto es que se elaboró el principio de diseño defensivo o como lo conocemos todos "modo a prueba de errores"; si sabemos que alguien la va a cagar, entonces hagamos las cosas pensando en que la van a cagar!! FANTÁSTICO!

La enseñanza que puedo sustraer yo tanto de esta Ley como del principio resultante del diseño defensivo es eso, la predisposición previa. No necesariamente se parte de un principio negativo sino de una gama de posibilidades. Una persona optimista es incongruente con un principio así porque lo anula y piensa que las cosas están bien así o mejor dicho positiva cuestiones de por si negativas. Un "murphiano" al contrario, ensancha su posibilidad de acción porque contempla la cantidad de probabilidades que pueden ensayarse, pero se tiene que decidir por alguna jajaja Al fin y al cabo como dice esa expresión en inglés it's a weapon of choice.

La Ley de Murphy tomada plenamente es una forma de cambiar la realidad por asombroso o loco que parezca. Como esa película magistral que es "La Guía del Viajero Intergaláctico" que les recomiendo ver porque es básicamente un juego con estos conceptos.

Ojalá me den bola!! jaja

sábado, 14 de mayo de 2016

Orbitales

Aún recuerdo las clases de Física y Química en la secundaria... De las pocas. Uds. sabrán que una entrada anterior más o menos dio un panorama general de lo que las lagunas de la conciencia y el pasado mostraban en su reflejo.

Ecos del profesor del que ya no recuerdo el nombre, sólo apenas el rostro... Su semblante taciturno, calmado pero firme, buen docente. Nos dibujaba el esquema de un núcleo atómico, una redondela con varios círculos concéntricos: los orbitales; por donde viajan a distintas velocidades los electrones... las partículas de carga negativa. Mientras más cerca del núcleo, más velocidad tienen.

Velocidad, si esa relación tiempo y espacio... A mayor velocidad más distancia en menos tiempo... Esa de las que llaman inversamente proporcionales... la fórmula clásica... V=d/t

La vida también tiene orbitales y también velocidades distintas. A menor tiempo más cosas para hacer. Como las que me tocan ahora, acá, donde hace dos meses y horas no toco este espacio. Esos prolegómenos de principio de año con el viaje al parecer auguraban tiempos diferentes, maneras distintas, personas nuevas, y capaz... viejos hábitos.

Volver a personificar roles pasados, supuestamente desvanecidos, notar de nuevo la distancia, los afectos y las pasiones. Notar el cambio. En fórmulas muy complejas es el famoso "salto cuántico", el pasaje de un orbital a otro, el pasaje de una velocidad a otra... Cambiar el estado, así es... el ritmo es distinto y así uno contrasta a veces como el propio ego es el dañino, el que dice que las cosas me pasan a mi, el del tiempo que no fue aprovechado, el de la calma aparente y la tormenta profunda.

Ahora el tiempo fluye y las cosas tienen distintas velocidades. Ahora el tiempo es arena en las manos, discurre, se escapa de manera tan rápida que no deja tomarse. Se desvanece, desaparece, filtra, no es más.

Pedía ocuparme y ahora lo estoy. Pero siguen las rémoras, los lastres de lo que no pasó, de lo que no fue, de lo que pelea por ser, por entrar, por estar...

Lo único que pido es sólo llegue para eso, para salvarme y no perderme. Para recordarme que estoy y que no me fui, que no lo perdí.

Cruzar el charco, pasar el lodo, perder el lastre.

sábado, 12 de marzo de 2016

De un Punto a Otro

Tarde de viernes en Salta. Viaje prolongado en colectivo. Cerca de las 20 horas es la hora del quilombo de tránsito... Bondis, autos, camionetas, calles chicas, la intendencia que repara todas las calles de un saque porque la gestión anterior se olvidó, gente abarrotada en el centro a más no poder.

Mientras veía la escena donde los vehículos son como esos cardúmenes de peces que se atropellan, embisten, adelantan, me hacía recordar a algunas horas de mi instancia en La Paz, donde el caos de tránsito es infinitamente superior jaja Donde un conductor argentino podría tranquilamente vivir con Prozac por el stress de manejar.

Cae la noche y bajo del colectivo hacia el lugar donde voy y ya el caos es menor, hay chiquitas en la calle jugando con un gato. Las luces de los semáforos y esos indicadores para peatón que están coordinados para matar gente (se ponen rojos a la hora de cruzar y verdes cuando los autos pasan). Me digo a mi mismo que en La Paz no hay de estos y es pura la intuición a la hora de cruzar una calle, al menos se ahorran la guita de tener uno puesto en mal funcionamiento.

Esa tarde de imprevisto me junto con una amiga que viene desde Entre Ríos, ex compañera de la facu, nos hicimos más amigos por Facebook cuando la pantalla del televisor llena de prejuicios que solemos llevar invisiblemente en las espaldas desaparece un poco. De vuelta al bondi, pero para hacer un viaje corto al centro... Subo, me siento donde siempre, pero también diviso a una chica que se me hace conocida. "Ah si, te tengo en Face. Sos la que publica a cada rato lo copada y enamorada que estás de tu novio que es tan pegajoso como vos. Estás muy buena, pero no soltera... lástima." Me hacía acordar a las combis paceñas que a falta de colectivos para una ciudad que vive en pendiente es lo mejor, por $B 2 te cruzan de abajo hacia arriba, en un viaje que puede durar unos 20 minutos o 2 horas dependiendo el estado del embotellamiento.

Ya en el centro antes de juntarme con mi amiga e ir a tomar una birrita tranqui, marcha en la Plaza 9 de julio. La de todos los viernes. Familiares, amigos y conocidos de víctimas de asesinatos, nunca esclarecidos. Marchan al frente de la manifestación concejales y diputados del Partido Obrero. Me digo a mi mismo: "Bueno podrán reclamar todo siempre, pero esta vez me parece que lo hacen por algo digno (justifico algo de su sueldo)". La marcha es silenciosa con carteles en la mano, folletos y panfletería, algunas remeritas, banderas y letreros alusivos. Se detienen en un escenario montado para tocar música y la concejal Serrano emite un par de palabras... Uno de los crímenes impunes es la de un chico joven, pionero del movimiento heavy metal en la ciudad. Se escuchan los "presente", y otros vitoreos.
Me traigo a mi mismo la imagen de Cuzco en la que una mañana participo de una manifestación... Muy distinta, pero reclamo al fin. Eso si, el espectáculo es distinto; solo el caporal lleva un cartel rojo y bien notorio acerca del descontento... El resto es una comparsa, es baile, colorido, sonrisas y banderas. Es música rimbombante y atimbrada... "Si esto es manifestarse, me imagino lo que es festejar" pensaba.

Me encuentro con mi amiga y empezamos a hablar, noto que vamos siempre al  mismo lado y hablamos de los conocidos antes que de nosotros. Le detengo un toque y le digo: "Mejor hablemos de nosotros primero y veamos que le pasa al resto después". Yo venía de un viaje hermoso y ella había hecho tres en dos años, a Tailandia, a Brasil y a China. Luego vinieron las charlas de laburo, lo difícil que está, el estado mediocre de nuestra universidad y nuestra carrera, y otras yerbas.

Me quedo con el mensaje de laburar como hormiga que ella me dice... Pero el viaje a mi ya me puso muchas cosas en claro, ya esperé a muchos para hacer lo que ellos quisieron, ya me acomodé a todos, es hora de pelear mi lugar también.

De vuelta a casa otra vez en esa nave espacial preferida: el bondi. Cometo, otra vez, el error de decirle cosas serias a alguien que estoy conociendo. Al final es la maldita tendencia de decirle con lujo de detalles cuál es la naturaleza de sus costumbres, para que al final me venga con la peor (o mejor) arma del siglo XXI: "Está bien son opiniones y opiniones", es decir, todo es relativo, nada es cierto, todo es opinable, nadie tiene razón. Es la excusa perfecta para evitar ser criticados y hallarle el cabo suelto a cosas que creemos inconexas, o simplemente la comodidad de esquivar los problemas sin profundizar en ellos... "Bah para que me gasto". Llego a casa y MIAU! MEEAAAUU!! "Eugeeee", la alzo y "ppprrrrrrr" (ronroneo).

No vi gatos en La Paz.